Aparato digestivo

El aparato digestivo tiene multitud de conexiones nerviosas con el sistema nervioso autónomo, de hecho se dice que es nuestro ‘segundo cerebro’.

No es de extrañar que los estados emocionales afecten de forma importante a algunas personas produciendo trastornos crónicos como la úlcera, la gastritis, una acidez constante, reflujos, problemas de digestión, de estreñimiento, diarreas frecuentes, o el propio síndrome de colon irritable.

¿Cuáles son las consecuencias de las enfermedades psicosomáticas del aparato digestivo?

Como en otros trastornos psicosomáticos, la principal consecuencia de estas enfermedades digestivas psicosomáticas es la pérdida de calidad de vida, en donde la alimentación o el el comer acaban siendo un problema que produce molestias constantes.

Esto afecta las relaciones sociales y familiares, dado que la comida es frecuentemente un medio de contacto e interrelación social, lo que puede conllevar cierto aislamiento en determinados momentos.

¿Cuáles son las causas de las las enfermedades psicosomáticas del aparato digestivo?

Además de los problemas emocionales, en las enfermedades psicosomáticas del aparato digestivo también son importantes el abandono de hábitos saludables tales como la alimentación, el ejercicio o el descanso. Así, las principales causas suelen ser:

EL APARATO DIGESTIVO, NUESTRO SEGUNDO CEREBRO

Desde hace tiempo se sabe que el aparato digestivo es nuestro ‘segundo cerebro’; también se le llama ‘sistema nervioso entérico’. El conjunto de nuestras emociones se reflejan en este sistema, tanto las positivas como el placer, el relax o la alegría, como negativas tales como el miedo, el estrés, la ansiedad, la angustia o el enfado.

Expresiones como ‘me lo dicen las tripas’, ‘se me cierra el estómago’, ‘tengo mariposas en el estómago’, ‘no trago a esta persona’ ‘esta situación me da náuseas’, ‘no puedo digerir lo que me ha pasado’, etc, reflejan coloquialmente la sabiduría popular sobre la unión entre nuestras emociones y el sistema digestivo. Así, comemos para celebrar los acontecimientos importantes, dejamos de comer cuando nos sentimos deprimidos, o comemos en exceso cuando sufrimos ansiedad. La mayor parte de nuestra vida pasa por el estómago y los intestinos.

Hay que tener en cuenta que en nuestro sistema digestivo se produce y almacena el 90% de la serotonina del cuerpo; su función es la absorción, el aporte nutricional y movimientos musculares. Esta misma serotonina, que en un 10% se crea en nuestro cerebro superior, es la misma de la que depende también el bienestar emocional y psicológico.

Tratamiento psicológico de las enfermedades psicosomáticas del aparato digestivo

El tratamiento psicológico de las enfermedades psicosomáticas del aparato digestivo, además de un asesoramiento y seguimiento médico, necesitan de psicoterapia individual junto con técnicas complementarias como el EMDR, el EFT, el brainspotting, focusing, el método SHEC o las Técnicas de Integración Cerebral, y que, desde nuestra experiencia como psicólogos, permiten tratar los núcleos originarios del problema.

Detrás de las enfermedades psicosomáticas digestivas habitualmente se encuentra un problema de personalidad que necesita se tratado como base en el abordaje de estos trastornos.