Cefaleas o dolores de cabeza

Las cefaleas consisten en dolores y molestias localizadas en cualquier parte de la cabeza. Coloquialmente una cefalea es un dolor de cabeza.

Las cefaleas son muy frecuentes. En los países occidentales un 50% de la población la padece al menos una vez al año, aunque solamente un 20% ha vivido una cefalea intensa en alguna ocasión a lo largo de su vida. La cefalea suele ser un trastorno benigno y transitorio que en la mayor parte de las ocasiones cede espontáneamente. No obstante, algunas personas tienen una alta tendencia a padecerlos lo que, en estos casos, constituye un problema que puede ser incapacitante.

¿Qué tipos de cefaleas existen?

Básicamente se han indicado los siguientes tipos de cefaleas:

  • Las migrañas, o dolores de cabeza intensos que afectan a una mitad de la cabeza, con náuseas y vómitos.
  • La cefalea tensional, que es la más frecuente, con dolor regular en toda la cabeza. Suele producirse por contracturas musculares y estrés.
  • La cefalea en racimos, es un dolor de cabeza extremadamente intenso, que aparece por ataques en determinadas zonas de la cabeza. Se denomina ‘en racimos’, porque llega como en oleadas, con gran duración.
¿Cuáles son las principales causas de las cefaleas?

Son muchas las posibles causas psicosomáticas de las cefaleas. No obstante, destacamos como posibles las siguientes razones:

LA MIGRAÑA, UN TIPO DE CEFALEA FRECUENTEMENTE INCAPACITANTE

La migraña, también llamada hemicránea o jaqueca, es una cefalea cuyo síntoma principal el un dolor de cabeza pulsátil, en zonas localizadas, y se suele acompañar de náuseas o vómitos y sensibilidad a la luz o los sonidos. Habitualmente es muy incapacitante por lo intenso de sus síntomas.

Es una afección muy frecuente que da lugar a frecuentes bajas laborales. La persona que se ve afectada por una migraña suele encerrarse en una habitación, a oscuras y sin ruidos durante varias horas hasta que los síntomas remiten. Hay distinguir la migraña de otros tipos de cefalea o dolores de cabeza, tales como la cefalea tensional, que es mucho más usual, la cefalea en racimos y las cefaleas secundarias que pueden estar originadas por multitud de causas orgánicas.

La migraña aparece con episodios de dolor agudo intercalados con largos periodos libres de síntomas. El dolor también puede estar precedido de manifestaciones neurológicas que se llaman aura y que consisten en trastornos visuales o sensación de hormigueo en labios, lengua y la mitad de la cara. El dolor suele afectar a un lado de la cabeza y se acompaña de sensibilidad a la luz, náuseas, vómitos, empeorando con la actividad física.

Tratamiento psicológico de las cefaleas o dolores de cabeza

Antes de nada, ante una cefalea, es esencial un examen y reconocimiento médico con las pruebas clínicas correspondientes, para confirmar su origen psicosomático y descartar una procedencia orgánica.

En general, en el tratamiento de los dolores de cabeza psicosomáticos o cefaleas, cuando se hacen crónicos o frecuentes, suele ser necesario un tratamiento y seguimiento médico con la medicación correspondiente, cuando es necesaria y como ayuda complementaria al tratamiento psicoterapéutico.

Desde un planteamiento psicológico, y desde nuestra experiencia, proporciona buenos resultados, además de una psicoterapia breve, el uso de técnicas como el EMDR, o la hipnosis clínica, autohipnosis, brainspotting, o el EFT en la medida en que permiten acercarse y disolver los núcleos psicológicos del dolor. No obstante, es habitual que la cefalea sea la expresión o síntoma de una problemática psicológica más amplia.