Fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por un dolor musculoesquelético generalizado, con exagerada hipersensibilidad en diversas áreas y puntos corporales, sin que exista hasta el momento una alteración orgánica demostrable.

Convive con una gran variedad de síntomas, como el cansacio o fatiga crónica o el sueño no reparador, además de trastornos reumatológicos y psiquiátricos como la ansiedad o la depresión.

¿Cuáles son las consecuencias de la fibromialgia?

La fibromialgia es una de las enfermedades de más dolor físico entre quienes lo padecen, principalmente mujeres, y cuyos síntomas se asocian a otros trastornos muy comunes que hacen difícil su diagnóstico. En general, la fibromialgia imposibilita gradualmente la vida cotidiana, lo que conlleva a una disminución de cualquier actividad física. Todo ello trae consecuencias psicológicas, como la depresión, ansiedad, estrés, pérdida de memoria y trastornos de sueño, así como consecuencias sociales y económicas, dada la incomprensión del entorno e incapacidad de contacto social, además de las bajas laborales que conlleva.

¿Cuáles son las principales causas de la fibromialgia?

Cada día existe más evidencia que apoya un origen psicológico de la fibromialgia. No hay pruebas sólidas de una causa física orgánica directa, mientras que la posibilidad de un trastorno psicosomático cada vez es más sólida.

Hasta el momento se postulan como posibles causas:

¿Cuáles son los principales síntomas de la fibromialgia?

Los principales síntomas de la fibromialgia son:

  • Anquilosamiento e inmovilidad muscular, o la percepción que de que se está perdiendo la movilidad articular o, simplemente, que mover las articulaciones se convierte en doloroso.
  • Baja calidad del sueño.
  • Trastornos digestivos.
  • Puntos dolorosos en todo el cuerpo, o síndrome del dolor miofascial.
  • Dificultad para concentrarse o realizar pequeñas tareas.
LA FIBROMIALGIA Y SUS CAUSAS

Se puede decir que la fibromialgia es una anomalía en la percepción del dolor, percibiéndose como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además de dolor, la fibromialgia produce rigidez generalizada, principalmente por las mañanas al levantarse de la cama, con una sensación de inflamación en manos y pies. También se indican hormigueos poco definidos que afectan principalmente a las manos.

La persona que busca ayuda suele decir “me duele todo”. En otras ocasiones se refieren quemazones o desazón constantes. Con frecuencia el dolor varía con la hora del día, el nivel de actividad, los cambios climáticos, la falta de sueño o el estrés.

Además del dolor, la fibromialgia ocasiona cansancio, trastornos del sueño y ansiedad o depresión. Son muy frecuentes igualmente síntomas como una mala tolerancia al esfuerzo, sensación de rigidez generalizada o la sensación de inflamación.

Algunas recientes investigaciones han encontrado que el abuso en la infancia se asocia con tasas más altas de síndrome de fatiga crónica y de fibromialgia. Dichos estudios han demostrado que las mujeres y  hombres que han denunciado abusos infantiles (sexuales o físicos ) tienen el 65 por ciento de probabilidades de tener fibromialgia y el doble de probabilidades de tener síndrome de fatiga crónica, síndrome estrechamente vinculado a la fibromialgia. Esto hablaría claramente en favor de un origen psicológico. 

Tratamiento psicológico de la fibromialgia

El tratamiento psicológico de la fibromialgia, además de la atención y seguimiento médico correspondiente, pasa necesariamente por una psicoterapia individual que ayude a desvelar los motivos que llevan a somatizar o expresar corporalmente los conflictos emocionales no resueltos.

Sin embargo, desde nuestra experiencia como psicólogos, sabemos de la utilidad en este trastorno de técnicas como el EMDR, el brainspotting, el método SHEC, las Técnicas de Integración Cerebral o el EFT o la hipnosis clínica, en la medida en que permiten acercarse y disolver los núcleos psicológicos del dolor.