Hipertensión Arterial

La tensión arterial es la presión que ejerce la sangre contra la pared de las arterias, y es imprescindible para que llegue correctamente a todos los órganos del cuerpo. Dado que nuestro estado emocional afecta al sistema circulatorio, todo lo psicológico y la forma de reaccionar que tenemos ante la vida se relacionan con la tensión arterial y, por lo tanto, con la hipertensión. Sin embargo, no hay que olvidar la influencia de otros factores como la alimentación o el abandono de costumbres saludables.

¿Cuáles son las consecuencias de los problemas psicosomáticos en la hipertensión?

La hipertensión es un trastorno peligroso que puede derivar en problemas cardiacos y vasculares importantes afectando la vida cotidiana. En general, la persona hipertensa vive en una situación de atención, de tensiones crónicas, en permanente vigilancia, como si estuviese constantemente armado para la lucha o la defensa. Por ello, además de los problemas físicos, tenemos consecuencias psicológicas que se acaban asociando con hábitos poco saludables como el fumar, beber, comer mucho, o el consumo frecuente y rápido de ‘alimentos basura’.

¿Cuáles son las causas de los problemas psicosomáticos en la hipertensión?

En la base de la hipertensión como trastorno psicosomático se encuentra un estado emocional en permanente alerta y tensión, con lo que sus principales causas son:

HIPERTENSIÓN Y PERSONALIDAD

En 1957 los cardiólogos, Rosenman y Friedman, observaron en sus pacientes un patrón de comportamiento que llamaron ‘tipo A’ y que solía relacionarse con la cardiopatía isquémica. Los pacientes con personalidad tipo A tienen más del doble de posibilidades de presentar una angina de pecho o un infarto de miocardio. Son personas enérgicas, que hablan con voz alta y con rapidez, tensos e impacientes, con una vida centrada en el trabajo, en el logro y en el éxito. Se muestran altamente competitivos, con una gran necesidad de control, embarcándose en numerosas tareas en donde siempre tienen que destacar y triunfar. Su valía depende de sus logros, por lo que sienten temor al fracaso y esto hace que siempre estén en continua alerta y competición. Les gusta realizar más de una actividad al mismo tiempo, estar siempre ocupados, mostrando gran dificultad en mantener la atención en temas que no les interesan, e incapaces de disfrutar de unas vacaciones, que consideran una pérdida de tiempo.

Tratamiento psicológico de los problemas psicosomáticos en la hipertensión

El tratamiento psicológico de los problemas psicosomáticos de hipertensión, además del seguimiento médico, se aborda desde la psicoterapia individual dado que en el trasfondo existe una personalidad perfeccionista, muy exigente, con mucho miedo al fracaso o mediocridad, con altos niveles de ansiedad, depresión, o con una gran contención y control emocional.

Técnicas complementarias como el EMDR, el brainspotting, el EFT, focusing, o la relajación consideramos que, desde nuestra experiencia como psicólogos, ayudan a una evolución más eficaz del problema.