‘No estoy gordo, estoy fuerte’: La Megarexia

La megarexia, o fatorexia, es un trastorno de la conducta alimentaria totalmente opuesto a la anorexia nerviosa. Este trastorno, aún no catalogado oficialmente como enfermedad, ha sido descrito por el Dr. Jaime Brugos e implica una distorsión de la propia imagen corporal, al igual que la anorexia nerviosa o la dismorfofobia. Según los cálculos del Dr. Brugos puede haber en estos momentos unos cinco millones de megaréxicos sin diagnosticar en España, afectando principalmente a hombres mayores de 45 años con un estilo de vida sedentario.

¿En qué consiste exactamente la megarexia?

En general, se trata de un trastorno en donde la imagen corporal está distorsionada, viéndose estos pacientes sanos y fuertes. Esto hace que no sientan necesidad de someterse a ningún tipo de régimen alimenticio manteniendo hábitos de vida y de alimentación poco saludables, con grandes cantidades de comida basura (hamburguesas, pizza, patatas fritas, comida precocinada, etc.) y muy escasa o nula actividad física, lo que finalmente les puede acarrear diversos problemas de salud, especialmente cardiacos.

El megaréxico a pesar de considerar que el exceso de peso es sinónimo de salud y vitalidad, evita sin embargo fotografiarse, mirarse en espejos o ir de compras a tiendas de ropa para negar una realidad que puede acabar en conductas hostiles hacia ellos mismos o hacia los demás, prueba de la ambivalencia en la que viven este tipo de personas.

Es muy probable que la megarexia tenga en parte su origen en toda una antigua cultura y tradición en donde todavía se identifica la obesidad con la belleza y la salud (‘¡Hijo, no estás gordo, estás hermoso!’, ejemplo de alguna de las expresiones familiares más conocidas), fomentándose las comidas abundantes. Aún hoy, se observa en algunas familias como se estimula la orden sistémica de mantener hábito de la obesidad y la comida abundante, signos de salud, fortaleza y belleza corporal, llegándose a reprochar, cuando ocurre, la pérdida de peso de alguno de los miembros de la familia, señal de alerta de que algo no va bien. Existen incluso casos mediáticos famosos en donde se ha llegado a competir para lograr ser ‘los más gordos’, por alcanzar un ‘record’, lo que muestra hasta donde puede llegar el orgullo de algunos megaréxicos y su concepción de la belleza.

¿Cuáles son las características que definen a la megarexia?

Las principales características que definen a los pacientes megaréxicos son:

  • A pesar de padecer exceso de peso, no lo perciben como problema, se sienten orgullosos, se consideran “fuertes” y “enérgicos”.
  • Sus hábitos alimentarios son poco saludables, comen mucho más de lo que deberían.
  • La comida es totalmente insana, lo que favorece la carencia de nutrientes, llegándose a la paradoja de que podrían llegar a padecer de anemia.
  • No les gusta pesarse, por lo que frecuentemente desconocen su peso.
  • Utilizan ropa amplia, que no se pegue al cuerpo, así como fotografiarse y mirarse al espejo.
  • No les atrae ir a comprar ropa, les desconcierta ver su talla.

¿Cuál es el tratamiento de la megarexia?

En general, la megarexia es un círculo cerrado en donde la falta de nutrientes provenientes de la comida basura, con abundancia de ‘calorías vacías’, puede provocar una alteración neuronal que, igual que en los enfermos de anorexia, distorsionaría la percepción de la realidad.

El problema es que no es un trastorno todavía clasificado como tal, de hecho todavía no ha sido incluido en ninguna categoría diagnóstica oficial. Puede tratarse como trastorno de la alimentación, como una distorsión de la imagen corporal o como un problema de educación y contexto familiar o social en el que se vive y que fomenta este hábito y la estética obesa. El tratamiento de la megarexia necesariamente contempla un abordaje médico, psicológico o familiar conjunto, según los casos y factores que han intervenido en su desarrollo y mantenimiento.

José de Sola Gutiérrez
Psicólogo psicoterapeuta en DE SALUD PSICÓLOGOS

 

Publicado en Medicina y salud.