Cómo superar una ruptura de pareja

Una ruptura de pareja conlleva siempre un dolor inevitable. Son muchos los interrogantes y dudas cuando alguien nos deja. Entramos en bucles inacabables de preguntas para entender lo que pasó, qué se hizo mal, o si se podría haber evitado. Preguntas que nos hacemos a nosotros mismos, a los que nos rodean o a quien nos ha dejado. Pueden ser interminables los mensajes de móvil o llamadas para ‘poder entender’. Lamentablemente, en estos casos no hay nada que entender, simplemente nos han dejado.

Sin embargo, lo peor de todo es el daño a nuestra autoestima. Aunque intentemos pasar página, con frecuencia nuestro concepto e imagen queda dañado, lo que inevitablemente puede afectar las siguientes relaciones.

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¿Por qué nos deja una pareja?

Esta es la pregunta que habitualmente se hace ante una ruptura. En algunos casos ya ha habido un clima tenso previo y con problemas. El problema se produce cuando la ruptura es abrupta, repentina o, por lo menos, no esperada. Suele ser habitual culparse, sentirse inferior o responsable, aunque desde luego el abandono puede haberse debido también a causas externas a la propia relación.

Las causas más frecuentes de las rupturas de pareja suelen ser:

  • El tedio, el aburrimiento.
  • Las crisis o enfrentamientos por los hijos, la familia extensa o por la influencia de los amigos.
  • Problemas o dificultades psicológicas en alguno de los miembros de la pareja.
  • La necesidad de una nueva vida, diferente.
  • La sensación de no ser querido, comprendido.
  • La incapacidad de comprender, de entender a la pareja.
  • Las autoexigencias personales que también nos convierten en exigentes con la pareja.
  • La apatía o dificultades sexuales.
  • Una excesiva dedicación a un trabajo absorbente que se convierte en prioritario.
  • Por dar más peso a los propios intereses, aficiones o a los amigos que a la pareja.
  • Por no saber comunicarse adecuadamente, no querer abordar problemas.
  • Por temor a la intimidad que la otra parte requiere.
  • Por un exceso de egocentrismo o narcisismo personal.
  • Por infidelidad, puntual o frecuente.
  • Por la pérdida de atracción física o personal.
  • Haber mantenido expectativas demasiado altas.
  • Comparar con otras relaciones propias o de los amigos.
  • Por una enfermedad o incapacidad larga en el tiempo.

Puedes consultar, en este sentido, en nuestro blog los errores más frecuentes en la relación de pareja. Desde ahí se derivan muchas potenciales causas de ruptura.

¿Como nos afecta una ruptura de pareja?

Las rupturas de pareja, sobretodo cuando son inesperadas, tienen habitualmente un gran impacto psicológico, con manifestaciones en etapas sucesivas como:

  • Incredulidad, sorpresa.
  • Dolor, irritabilidad o ira.
  • Pensamientos rumiantes de ‘no entender’, ‘¿lo podría haber evitado?’.
  • Comportamientos compulsivos de mandar mensajes o WhatsApps, llamadas, o preguntas constantes a otras personas.
  • Pérdida de autoestima, con gran inseguridad personal.
  • Tristeza o depresión.
  • Miedo al futuro.

Existe un caso especial de ruptura, especialmente doloroso. Es cuando la relación se rompe de golpe, sin previo aviso, cortando y bloqueando todo el contacto a través del móvil y redes sociales (WhatsApp, mail, teléfono, etc). A esto se le llama ‘ghosting’, es decir, desaparecer de pronto sin previo aviso. Consulta en este sentido en nuestro blog qué es el ‘ghosting’ y sus consecuencias.

¿Por qué  duele tanto una ruptura de pareja?

La pregunta puede parecer algo estúpida. Sin embargo, conviene que nos preguntemos qué es lo que nos vinculaba realmente con nuestra pareja. Cuando nos unimos a alguien, es por algo. Existe una necesidad personal vital, habitualmente inconsciente, que estaba siendo cubierta por la relación.

Existen multitud de motivaciones posibles, como la necesidad de seguridad personal, de ser querido o reconocido, de ser admirado o admirar, de cuidar a otros, o de mantener un apego sólido con alguien que proporcione tranquilidad personal, entre otras muchas. Solo así podremos entender el dolor de la pérdida, el hueco que deja en nuestras vidas, los miedos e inseguridades posteriores. Hay que tener en cuenta que lo perdido es algo más que una persona, es la cobertura de una necesidad básica que siempre ha existido y seguirá existiendo en el futuro.

Y esto explica el porqué es tan difícil para algunas personas ‘pasar página’ y encontrar un nuevo vínculo. Habitualmente el estancamiento obsesivo durante mucho tiempo con la pareja perdida se puede deber a alguna de estas dos razones:

  • Sentimientos de culpabilidad, de traición, por la posibilidad de vincularse con otras personas.
  • Baja autoestima o inseguridad personal, con sentimientos de incapacidad personal ante el futuro y nuevos vínculos. Esto hace que nos estaquemos en lo conocido ante el miedo de no ser capaces de afrontar lo desconocido, el futuro.

En general, el dolor más universal y primitivo en todo ser humano proviene del abandono. El contacto, el apego a otros, es uno de los pilares de la vida, de la salud mental. Tiene sentido, por tanto, el devastador dolor de una pérdida que, dependiendo de nuestra propia capacidad, autoestima y seguridad personal, tendrá un mayor o menor efecto en la capacidad de seguir adelante y encontrar nuevos vínculos.

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¿Qué hacer, como afrontar una ruptura de pareja?

Ante todo tienes que tener en cuenta que, aunque te cueste, estar con alguien en pareja es una opción, no una obligación. Por eso, aunque no entiendas porqué te han dejado, no tiene mucho sentido entrar en un bucle obsesivo tratando de entender. Quien se ha marchado tiene sus razones que no siempre serán entendidas.

Puede ser razonable intentar recuperar la relación mediante el diálogo. Pero este intento no puede ser eterno y permanente. Tienes toda una vida por delante y, aunque te cueste trabajo aceptar la ruptura, debes abrirte poco a poco a la posibilidad de nuevos vínculos.

Para ello, es conveniente que realices algún ejercicio de introspección previo, valorando:

  • Qué es lo que realmente has perdido (¿seguridad?, ¿compañía?, ¿afecto?, ¿estabilidad personal o económica?, ¿significar algo para alguien?, etc).
  • Analiza tu autoestima, si siempre te has sentido insuficiente o suficiente para hacer frente al futuro sin alguien a tu lado.
  • Tras la ruptura, que partes de tí han sido más dañadas, cuales están intactas.
  • Qué es lo que tienes de bueno, cuáles son tus fortalezas en la vida.
  • Qué crees que es lo que te falta, cuales tus déficits personales.
  • Cual es tu potencial para volver a sentir y tener lo que tenías.
  • ¿Te sientes culpable si vuelves a iniciar otra relación?, ¿Por qué?.
  • ¿Te sientes capaz de seguir adelante sin tu pareja?, ¿Por qué?.

Con todo este autoanálisis, valora qué has perdido exactamente, apóyate en lo que te hace fuerte en la vida (siempre hay fortalezas en nosotros, aunque a veces nos cueste verlas), tus miedos y culpas, tus heridas, sabiendo que todo esto no es más que una parte tí. Tú, como persona, eres mucho más que todo lo vivido, seguro que tienes recursos para, poco a poco, salir adelante.

Algunos consejos finales

Desde nuestra experiencia como psicólogos, podemos ofrecerte algunos puntos de vista o consejos tras una ruptura, tales como:

  • Llora todo lo que tengas que llorar, hasta que te agotes. No lo intentes evitar.
  • Se consciente del dolor y la rabia contenida.
  • Intenta poco a poco recuperar tus actividades cotidianas, tus amigos, aficiones. No tengas prisa, poco a poco.
  • No hagas mucho caso de los consejos de los demás (‘lo que tienes que hacer es animarte’, ‘tienes que pasar página’), nadie puede estar en tu lugar. Todos somos grandes ‘entendidos’ ante las desgracias ajenas. Solo tú sabes lo que necesitas, lo que puedes hacer en ese momento, y como te sientes.
  • Date tiempo para que todas esas emociones que te embargan se vayan liberado. Solo así podrás enfrentar la situación.
  • Apóyate en la familia y buenos amigos, si estos son capaces de ser empáticos contigo. Rehuye a quien no te escucha, se mete en tu vida o te da ‘consejos fáciles’.

Nuestra experiencia nos dice que no se puede pasar página sin haber sufrido antes, sin haber liberado previamente el dolor y las emociones contenidas. Por eso es bueno disponer de un tiempo para expresarse, llorar, liberar o gritar si es necesario. Saltarse este proceso supone arriesgarse a no cerrar el dolor y llevarlo a cuestas durante mucho tiempo.

Una pregunta que se hacen muchos pacientes es el tiempo que debe pasar antes de iniciar una nueva relación. Sinceramente, desde lo que hemos visto en las consultas, te podemos decir que no hay una regla ni un tiempo fijo. Lo más importante que que hayas podido liberar todas las emociones acumuladas, que comiences a sentir tranquilidad. No suele ser una buena fórmula comenzar rápidamente otra relación, estando lleno todavía de sentimientos y emociones no resueltas, pensando que van a desaparecer estando con otra persona. No puedes pretender iniciar una nueva vida si no se han calmado los sentimientos y emociones de la anterior.

¿Cuando tengo que pedir ayuda psicológica?

Generalmente, el proceso de duelo tras una ruptura es doloroso para cualquiera, y todos, aunque no lo creamos, disponemos de recursos personales y psicológicos para superarlo. Sin embargo, en algunos casos especialmente traumáticos, y cuando se siente incapacidad para afrontarlo, unas sesiones de psicoterapia pueden ser útiles para acelerar el proceso. No olvidemos que el abandono a veces mueve y activa aspectos internos no resueltos de nuestra vida que siempre han estado en nosotros, con lo cual el dolor actual que sentimos también proviene del pasado.

No dudes en contactar con nosotros si crees que necesitas ayuda.

 

José de Sola
Psicólogo Psicoterapeuta en DE SALUD PSICÓLOGOS

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Publicado en Pareja y familias.