El Miedo a Vivir

El miedo a vivir, a la libertad, no es una nueva reflexión. Desde hace tiempo numerosos autores del mundo de la psicología y sociología han escrito sobre el tema. Si lo llevamos a un extremo encontramos que, personas y grupos sociales, temen la libertad. Ser libres y hacer uso de la libertad no es fácil. En muchos casos produce miedo, inseguridad ante lo imprevisto, lo espontáneo, ante la responsabilidad de decidir.

Esto lleva a vivir permanentemente con miedo a que algo pueda suceder, como los cambios de planes, los imprevistos, los tropiezos o las novedades. Se llega a preferir la estabilidad y la rutina que la novedad y la incertidumbre.

Miedo a vivir - De Salud Psicólogos - Psicólogos Málaga¿Qué supone ser libre?

Si algo define a las personas que se sienten libres y disfrutan de su vida es la espontaneidad, la flexibilidad y la capacidad de improvisar día a día.

Cuando hablamos de libertad, flexibilidad y espontaneidad nos referimos desde pequeños detalles en nuestro comportamiento como la asertividad, la capacidad de expresión ante los demás, saber improvisar y ser flexibles sobre la marcha, a importantes decisiones vitales como grandes rupturas y cambios de rumbo. Muchas veces tenemos delante de nosotros una buena oportunidad, la posibilidad de una vida mejor, y nos bloqueamos, nos paraliza el miedo, seguimos con lo de siempre. Preferimos ‘lo malo conocido que lo bueno por conocer’, aún a pesar de que lo malo sea realmente muy malo.

Vivir con miedo

La antítesis de la libertad y espontaneidad es la rutina y la vida bajo un estricto control de novedades u oportunidades de cambio. Produce temor lo imprevisto, lo nuevo, la incertidumbre. Desde nuestra consulta de psicólogos vemos cómo muchos pacientes se aferran a situaciones miserables teniendo ante ellos la posibilidad de cambios. Vidas monocordes, aburridas, sometidas a costumbres y rutinas repetitivas, en lo laboral, familiar, en lo social, en el ocio, y en donde de padres a hijos se transmite la prudencia, la estabilidad, el miedo y el valor de lo seguro, de lo de siempre.

Esta forma de vivir explica las eternas relaciones de pareja con sufrimientos extremos, relaciones familiares viciadas por costumbres o esquemas asfixiantes, vidas sociales desgastadas por amistades tóxicas, creencias religiosas limitantes, o trabajos por los que hace tiempo se perdió la motivación. No hay planteamiento de cambio, no se concibe la ruptura, la mejora, el reinventarse como salida. Estar mal, no sentirse pleno, el soñar despiertos envidiando la vida de otros sin atreverse a cambiar, es parte de esta existencia.

Miedo a vivir - De Salud Psicólogos - Psicólogos Málaga¿Cómo son las personas que temen la vida?

Todos, en mayor en menor medida, tenemos prudencia en nuestras vidas. Sin embargo, el extremo del miedo lo encontramos en las personas que:

  • Eluden los cambios de planes y novedades, se irritan cuando se los cambian.
  • Se aferran a lo malo por temor a lo que puede suceder si cambian.
  • Sufren, pero aceptan dicho sufrimiento como parte de sus vidas.
  • Son víctimas de ambientes familiares, sociales o religiosos muy conservadores.
  • Son rígidas, se aferran a sus costumbres aunque no les gusten.
  • Evitan todo tipo de riesgos en la vida, desde los más mínimos e insignificantes.
  • Buscan la estabilidad a toda costa, son los perfectos opositores.
  • Les da seguridad la rutina, lo de siempre.<